Por...si no te pudiera decir
El tiempo que, juntos, tanto nos da pudiera ser enemigo de sentimientos que, acomodados en la costumbre de amar, pueden olvidar hablar y finalizado el momento, encontrar que ha llegado, amiga, el final. Y en este pensamiento, surge el deseo de romper ese silencio y escudriñar dentro…muy dentro tu alma y la mía, desempolvar los besos guardados sin usar, ver el álbum de palabras olvidadas en el desván del tiempo, convocar a la sorpresa sobre el armario desvencijada... y sentados en el suelo amalgamar todo para impregnar tu vida de mí, por si el tiempo y la costumbre acallasen mi voz, por...si no te pudiera decir. Antonio H.G.