LA MENDIGA
Nadie sabe de dónde viene, nadie conoce qué pensamientos tiene su compañera es la soledad aunque le rodea toda la ciudad. - Buenos días – le dije – - Quisiera saber algo de usted.. . Alzó sus ojos gastados de tanto mirar y no ver, la incredulidad asomó a su mirada - ¿Qué dice?... ¿Qué quiere saber? - ¿Cómo transcurrió su vida? - dije - - ¿Por qué llegó a ser mendiga? Su voz se tornó carcajada… - JA JA JA… ¿Por qué? ¿Por qué...